Conformidad con la voluntad De Dios: para la perfección cristiana

San Alfonso María de Ligorio

Descripción

Este tratado espiritual es una verdadera brújula para el alma católica que combate en medio de este mundo secularizado y busca la salvación eterna sin desviarse por los caminos tortuosos del liberalismo o el subjetivismo moderno. Lejos de proponer una falsa paz mundana, el santo Doctor de la Iglesia nos enseña que toda la santidad, el mérito y la perfección cristiana no consisten en grandes obras exteriores, penitencias llamativas o consolaciones sensibles, sino en unir estrechamente nuestra voluntad humana a la santísima y adorable voluntad de Dios.

  • El fin supremo de la vida: Demuestra que la medida exacta de nuestro amor a Dios es el grado en que nuestro querer se identifica con el suyo, imitando el ejemplo perfecto de Nuestro Señor Jesucristo, quien vino al mundo no a hacer su propia voluntad sino la del Padre.
  • La aceptación cristiana del dolor: Enseña a recibir con paz y alegría sobrenatural las cruces de cada día—enfermedades, calumnias, persecuciones, pobreza o la pérdida de seres queridos—, comprendiendo que aun las injusticias de los hombres son permitidas por la sabia Providencia para nuestra purificación y expiación.
  • El remedio contra la tibieza y la inquietud: Explica cómo superar las arideces espirituales y las tentaciones, transformando los momentos de desolación interior en una ofrenda grata a Dios, rechazando la vana queja y repitiendo con resignación filial: «Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo».
  • La verdadera libertad de los hijos de Dios: Revela el secreto de la paz inquebrantable: aquel que quiere únicamente lo que Dios quiere vive dueño de su destino, pues todo lo que sucede en el mundo (excepto el pecado) ocurre por decreto divino, convirtiendo las penas de este valle de lágrimas en un anticipo del Paraíso.

Es una lectura indispensable para fortalecer el alma en tiempos de prueba, fomentar la vida interior y asegurar una santa muerte dispuesta en las manos del Creador.

San Alfonso María de Ligorio (1696-1787) fue un gigante de la fe, Doctor de la Iglesia y fundador de la Congregación del Santísimo Redentor. Abogado brillante que abandonó el mundo para hacerse siervo de Cristo, es considerado el patrón de los confesores y moralistas. Su genio radica en haber sabido unir la teología más profunda con una sencillez apostólica que llega al corazón de los más humildes. Fue un incansable defensor de la Tradición y un enamorado de las Glorias de María; su vida entera fue un testimonio de que la santidad es posible a través de la oración constante y el rechazo absoluto al pecado. Leer a San Alfonso es escuchar la voz de un padre que nos ama tanto que no está dispuesto a vernos perder la eternidad por un placer momentáneo.

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